martes, 26 de enero de 2010

EL DEBATE SOBRE LA CRISIS


La banca anuncia una nueva ola de quiebras en el sector inmobiliario
• Las constructoras replican que la falta de crédito y las rebajas de los bancos son su gran problema
• Bancos y cajas reprochan a los promotores que sean incapaces de refinanciar su endeudamiento

Viviendas promovidas en L’Hospitalet por la inmobiliaria Fadesa, en situación de concurso de acreedores.

Díaz Ferrán pide que el ICO asuma todo el riesgo del crédito a las pymes

La morosidad en las oficinas sube el 25%


En la primera fase de la crisis, las inmobiliarias fueron las grandes protagonistas con sonados hundimientos, como el de Martinsa-Fadesa. Los focos se apartaron después hacia otras actividades, como la automovilística, pero todo parece indicar que van a volver sobre la construcción de viviendas. La banca está cada vez más cansada de verse lastrada por este sector, y ya no tiene empacho en admitirlo públicamente.
Los banqueros advierten de que se avecina una segunda ola de quiebras inmobiliarias. Un alto ejecutivo de una entidad financiera explicaba hace poco que el sector va a dejar de apoyar a los promotores. Hasta ahora, apuntaba, se les respaldaba para que no cayeran, de manera que terminaran los edificios en marcha. La banca no quería viviendas a medio acabar, pero ahora que están finalizadas prefiere quedarse el inmueble, venderlo directamente, y dejar caer al promotor.
Hasta ahora era una guerra soterrada, pero ayer se hizo pública. Santos González, presidente de la Asociación Hipotecaria Española (principales bancos y cajas), lo dejó bien claro: los problemas de los promotores para hacer frente a su deuda «afectan a la viabilidad del sistema financiero». Las inmobiliarias deben 325.000 millones, el 11% más que hace dos años, lo que implica unos intereses de 15.000 millones, que, sostuvo, los promotores «difícilmente pueden pagar».

PUNTO FINAL / La deuda ha aumentado porque la banca la ha ido refinanciando con mayores plazos e intereses para evitar que las empresas cayeran. Pero los activos que tiene de garantía cada vez valen menos, así que han decidido decir basta. «El sistema ya no puede asumir la deuda inmobiliaria», así que las «refinanciaciones posteriores están comprometidas», advirtió González. Como apuntaba un reciente estudio de PricewaterhouseCoopers, las refinanciaciones solo han servido para «comprar tiempo».
Fuentes del mercado sostienen que el sector está quebrado en la práctica y que la mitad de su deuda está en suelo, en muchos casos sobre el que no merece la pena construir. Hay que solucionar el problema del estoc, admitió González, pero «no es lo fundamental que hay que poner encima de la mesa, sino qué hacer con el sector». Es decir, que por más que se vendan las 800.000 viviendas vacías, la banca no está dispuesta a financiar nuevos proyectos.

SOLUCIÓN PÚBLICA/ El presidente de la patronal hipotecaria defendió la necesidad de un «proceso de reestructuración» profunda del sector inmobiliario, ya que sus problemas están afectando a la calificación crediticia de la banca y amenazan su financiación y viabilidad. La solución pasa por buscar «una medida que tiene que ver con el Instituto de Crédito Oficial, con el Banco de España o con los gobiernos».
González lanzó sus advertencias en un acto de la patronal de los promotores (APCE). Su presidente, Manuel Galindo, pidió a la banca que no destruya un sector que, tras la crisis, tendrá una demanda de 350.000 viviendas al año y supondrá el 7,5% del PIB. Criticó la falta de crédito para empresas y particulares y que la banca esté bajando el precio de sus pisos «hasta el límite».

2 comentarios:

  1. Voy a aprovechar los bajos precios y me compraré dos de estas viviendas, uniéndolas en una sola.
    Así estaré cerca de la Leona Catalana

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  2. ¿está el sector inmobiliario a punto de iniciar un ciclo alcista de más de seis años?
    leído en idealista.com/news

    Eso es lo que opina Joaquín Rivero, otrora presidente de la mayor inmobiliaria española, Metrovacesa, y ahora presidente de Bami y accionista de algún que otro proyecto inmobiliario, quien asegura que "se está acabando un ciclo y empieza otro que durará otros seis o siete años"

    Me voy a hacer de oro. Tengo cinco pisos, dos chalets
    (uno de ellos es el que vivo, valorado ahora en un millon de euros) y diez parkings (todos alquilados)

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